jueves, 1 de mayo de 2014

Nada.

Hoy me he mirado en el espejo
y, te lo juro,
no me he visto.
He girado la cabeza en distintas posiciones
pero, nada, no estaba,
había desaparecido.
Hoy solo he sido un recuerdo
de lo que, supongo, antes era.
Hoy era humo, un cuerpo vacío,
sólo y andando sin rumbo.
Mis ojos miraban pero no veían,
y para qué contarte nada de
mi interior, si es un hueco enorme
por donde se filtra el aire.
Y, sí, ya he comido todo el chocolate
que tenía que comer para ahogar las penas,
pero no ha funcionado.
Mi mente ha empezado a pensar en un futuro,
y me ha visto vagabundeando y
con los ojos hundidos.
Hoy a sido un día lento
y solitario.
Pero tenía que pasarlo y ya
se acaban las horas,
este día se está yendo.
La nada fluye y
ahora mismo, sólo soy un recuerdo
de lo que era pero, sinceramente,
no voy a volver a ese "era",
no voy a volver atrás,
prefiero tener los ojos llorosos
a la nada pudriéndose en mi interior.

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