Silencio prolongado, destruyendo cualquier intento de auxilio.
No es sólo tu silencio lo que me duele, también son tu mirada perdida, tus manos temblorosas, la sangre que brota por todos tus poros...
Hay mucho ruido a tu alrededor, pero no te estás dando cuenta, no quieres hacerle caso.
Sé que preferirías estar llorando pero sigues mordiéndote los labios.
Todo vive a tu alrededor, pero sólo sientes la nada, ese silencio incesante que hace que nada merezca la pena, pero... ¿en algún momento lo mereció?
Piénsalo, porque...
Estoy sufriendo y por culpa de tu silencio, la nada también se apodera de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.